Publicado por Teresa - el 18/09/2017 - Archivado en Psicología - 0 Comments

Cada bebé tiene un ritmo de evolución que viene marcado por la biología y las experiencias que va adquiriendo. Llegado el momento de gatear, inicia su independencia con los primeros pasos, pudiéndose alejar o acercar de forma voluntaria a las personas u objetos.

La actitud de los padres puede poner trabas a esta maduración o bien facilitar su evolución. Por tanto, es importante comportarse con coherencia y estabilidad para que el bebé se sienta seguro e interesado en descubrir lo que le rodea. Hay niños más curiosos que otros, de modo que es preciso adaptar nuestro comportamiento a su forma de ser.

Tu bebé ha de aprender lo que puede y lo que no puede hacer, y que se le pongan límites con firmeza. Tu expresión y tu tono le sirven de recompensa o de inhibición. Es decir, cuando consigue un logro, mostrarle un tono alegre y una sonrisa es el refuerzo perfecto, ya que aumenta la probabilidad de que lo vuelva a hacer y se motive. Por el contrario, utilizar un tono firme y seco, fruncir el ceño y levantar un dedo, le indicará que ha de inhibir lo que hace, ya sea porque es peligroso o porque no es conveniente en la situación o el momento presente.

Dale siempre señales de amor y ante un comportamiento errático del bebé nunca le digas que no le quieres

Es muy fácil que el bebé se contraríe, se entristezca o incluso que se ponga a llorar. Ante esta última reacción hay que mantener la calma, porque es bueno que exprese sus emociones. Cuando deje de llorar, le podremos abrazar y así aprenderá que nuestra conducta hacia ellos dependerá de cómo se vayan comportando.

Hay algunos padres que penalizan las conductas no deseadas y no premian las correctas o deseables, de modo que el niño se inhibirá y no se sentirá motivado a explorar. El bebé se sentirá seguro e irá aprendiendo saludablemente si va discriminando sus conductas y las adapta en función no sólo de él sino también de los demás, ya que es preciso que aprender a discriminar lo que le puede hacer daño a él y también lo que no conviene a los demás.

Los límites le proporcionan seguridad y sentimiento de protección

En caso de que rompa o tire juguetes, es importante distinguir si lo hace con o sin agresividad. Si lo hace con agresividad, no gritaremos, sino que, con calma y firmeza, le instigaremos a recogerlos. En el supuesto de que lo haga sin agresividad, le dejaremos, porque necesita experimentar para aprender.

Algunos consejos:

  • Con el amor no se juega. Dale siempre señales de amor y ante un comportamiento errático del bebé nunca le digas que no le quieres. El amor a su ser es incondicional. Los límites los ponemos ante sus conductas.
  • Los límites le proporcionan seguridad y sentimiento de protección.
  • Tu bebé no entenderá la palabra “No” hasta aproximadamente los 10 meses.
  • Si no tienes mucho tiempo para estar con tu bebé, no caigas en el error de ser demasiado permisivo/a.

Para que crezca de forma saludable, se sienta querido y feliz en estas primeras etapas, es preciso actuar de forma coherente y tener mucha paciencia cuando comienzan a dar los primeros pasos.

 

 

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